Un mail de mi mamá

A veces siento la duda que bailotea burlándose de mis sentidos.

Y por lo tanto no puedo asegurar nada. Pero igual lo contaré,como exponente de curiosidad en la vida cotidiana. que puede ocurrir, o que también pude ser soñado placenteramente.
Con el propósito de llegar al Sanatorio de la zona, tomé la determinación de viajar esa mañana, en colectivo , naturalmente. Ayudada con mi bastón que conseguía, tramo a tramo, moderar la postura vertical y sin mayor esfuerzo mi arqueada columna.vertebral.
Y una vez instalada en el vehículo; tras haber consultado debidamente al conductor, y a viva voz ,que llegara frente mismo al sanatorio , en cuestión ,Y desde el primer asiento que apareciía ocupado por una madre con su niño, y que ésta apartó a su chiquito, dejando libre el lugar para mi. contento .Esta cortesía no deja de ser común que ocurra , lo insólito del caso era que , preguntó primero si vivía en la zona donde ascendí al vehículo. Al hacerlo, extendiendo su mano, con un rollito apretaado de billetes, dijo; para que vuelva en remis al regreso.
Mi estupor era muy grande, y mi negativa a acptarlo, era enérgica, y tras varios conceptos de bondad que ella se atribuía,y que no era por considerar lo humilde o menestereso sno su propia convicción de intervenir para facilitarme las cosas., Tmé el dinero por fin, Y la justifiqué diciendo: ahora comprendo, como al pedir alguien una flor mirando mi jardín, jamás dudé en proporcionarlo a tal persona. Ers una respuesta para mi conducta moral..Y ese acto era otro regalo para mi-
Cuando más serena .observé los dos billetes, que sumaban quince pesos.
mamá Ana

2 thoughts on “Un mail de mi mamá

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.